De mi fascinación por la biología siempre saqué argumentos para compartir las comprensiones más abstractas que iba haciendo de la vida. Hoy quiero compartirles algo que se me disparó a partir de una charla con una amiga bióloga, gracias Juli.
Miremos el origen de la vida en el planeta, lo primero que encontramos en esa sopa primordial fue una expresión de vida unicelular, un organismo vivo muy simple que encontró con qué nutrirse para sostenerse vivo. Ahí ya podríamos hacer varias reflexiones sobre la importancia de poner en valor la calidad que tiene que tener esa nutrición para el desarrollo optimo de la vida.
Volvamos al caldo primordial, la nutrición permitió el crecimiento, el desarrollo y la multiplicación de esa célula originaria, como parte del desarrollo se activó la diferenciación y esto permitió que aparezcan las especificidades, así las células fueron encontrando su lugar en ese primer caldo biológico, el desarrollo especifico de las células habilitó la competencia para superarse y mejorar la evolución alcanzando las capacidades especificas que les dio la competencia y diferenciación y es con las capacidades logradas que la biología da los grandes saltos en la evolución y eso es a través de la colaboración entre lo diferente.
Si las células originarias sólo hubieran llegado a la fase de diferenciación o competencia hubieran agotado los recursos, el alimento, pero colaboraron con su diferenciación y así permitieron la complejidad de la vida y aparecieron los organismos pluricelulares y la vida se enriqueció y desde el origen de la vida podemos seguir evolucionando si mantenemos en movimiento estas 5 fases para que la evolución siga siendo armónica y exprese la abundancia a través de más vida.
Nutrición, crecimiento, diferenciación, competencia, colaboración, son las 5 fases de la evolución biológica que reconozco que afianzan la vida y sostienen la evolución y a partir de este darme cuenta elijo cuidar para colaborar con cualquier cosa que quiera ver evolucionar, un proyecto, una relación o lo que enfoque en cualquier área o dimensión, sea físico o sutil.
Ahora hagamos analogías para seguir viendo esta misma dinámica en otras formas para entender su importancia y ponernos en relación a la totalidad. Miremos donde miremos la vida podríamos reconocer en qué fase del proceso evolutivo estamos, respetar el momento y cubrir las necesidades que se atraviesan en esa fase es esencial para que la evolución de esa situación se despliegue en armonía.
Llevo meses jugando y haciendo analogías con el comportamiento humano en mi misma, en la familia, en grupos de relaciones y es impresionante como amplifica la comprensión de la multidimensionalidad de la vida.
Los invito a jugar con esta idea, revisemos las 5 fases de la evolución biológica en lo que tenemos enfocado, ya sea una situación, una relación o un proyecto que queramos hacer evolucionar:
Nutrición
Revisemos en esta situación, relación o proyecto si nos está nutriendo, en qué aspecto? Puedo mejorar lo que yo puedo nutrir? Cuidemos la calidad de la nutrición en todos los planos, ningún organismo vivo así como ninguna relación o proyecto se mantienen vivos sin nutrición.
Crecimiento
En esta fase tenemos que mirar la armonía en el crecimiento de la relación o proyecto, si el crecimiento es desparejo o desarmónico algún aspecto no está siendo cuidado o alimentado. Chequear que el crecimiento de una relación o situación sea parejo o armónico requiere de observación, escucha, flexibilidad y cuidado consciente.
Diferenciación
La diversidad fue creándose al complejizarse la vida, por lo tanto es un efecto natural de la evolución y consecuencia del desarrollo maravilloso de cómo la esencia va tomando forma, es en la forma donde podemos pulir y perfeccionar la conexión con la esencia y por lo que la diversidad sólo puede estar en la forma, en la esencia todo es uno: energía, vida, amor. Cuando le tememos a lo diferente o tememos diferenciarnos eso nos muestra que no estamos conectados con lo esencial que nos une: el amor.
Competencia
Competir nos ayudó a evolucionar y hoy comprendo que huir de la competencia sólo genera abandonos y dolor como competir sin consciencia, pero si la usamos con consciencia vamos a poder reconocer que es la fase en donde después de diferenciarnos nos tenemos que poner en relación unos con otros, no para ganarle al otro sino para aprender de lo diferente y superarnos a nosotros mismos haciéndonos evolucionar con lo aprendido.
Si la competencia es inconsciente o sea que descuida la sensibilidad de los involucrados, nos duele, nos hace daño, genera celos y envidia. Si nos quedamos mucho tiempo en la fase de competencia, al no pasar a la siguiente fase evolutiva se consumen todos los recursos originarios que se pusieron para hacer evolucionar la relación, la situación o el proyecto, por ejemplo la creatividad, la energía, el amor, o el dinero que se pusieron en el origen se agotan y se interrumpe la evolución o existencia de lo que buscaba lograr. Si por temor al dolor que genera la competencia evito situaciones que la activan, abandono relaciones, situaciones o proyectos que me interesan trabándome en un dolor solitario similar al dolor que me quise evitar y eso igualmente detiene la evolución.
Colaboración
Sin colaboración la vida no seria posible, en la naturaleza la colaboración es permanente y la vamos a encontrar miremos donde miremos porque la vida todo el tiempo nos pide que reconozcamos que “todo es uno” ya que es una realidad biológica y no un concepto, en cualquier nivel de evolución biológica cuando pasamos de competencia a colaboración el crecimiento se potencia y la evolución da un salto. Propiciemos el pasaje de competencia a colaboración en nuestros vínculos familiares y sociales para que veamos evolucionar todas nuestras relaciones y así tomar una participación más activa para lograr la masa critica de consciencia planetaria que permitirá la experiencia de la consciencia de unidad.
Competir nos ayudó a evolucionar y hoy comprendo que huir de la competencia sólo genera abandonos y dolor como competir sin consciencia, pero si la usamos con consciencia vamos a poder reconocer que es la fase en donde después de diferenciarnos nos tenemos que poner en relación unos con otros, no para ganarle al otro sino para aprender de lo diferente y superarnos a nosotros mismos haciéndonos evolucionar con lo aprendido.
Si la competencia es inconsciente o sea que descuida la sensibilidad de los involucrados, nos duele, nos hace daño, genera celos y envidia. Si nos quedamos mucho tiempo en la fase de competencia, al no pasar a la siguiente fase evolutiva se consumen todos los recursos originarios que se pusieron para hacer evolucionar la relación, la situación o el proyecto, por ejemplo la creatividad, la energía, el amor, o el dinero que se pusieron en el origen se agotan y se interrumpe la evolución o existencia de lo que buscaba lograr. Si por temor al dolor que genera la competencia evito situaciones que la activan, abandono relaciones, situaciones o proyectos que me interesan trabándome en un dolor solitario similar al dolor que me quise evitar y eso igualmente detiene la evolución.
Colaboración
Sin colaboración la vida no seria posible, en la naturaleza la colaboración es permanente y la vamos a encontrar miremos donde miremos porque la vida todo el tiempo nos pide que reconozcamos que “todo es uno” ya que es una realidad biológica y no un concepto, en cualquier nivel de evolución biológica cuando pasamos de competencia a colaboración el crecimiento se potencia y la evolución da un salto. Propiciemos el pasaje de competencia a colaboración en nuestros vínculos familiares y sociales para que veamos evolucionar todas nuestras relaciones y así tomar una participación más activa para lograr la masa critica de consciencia planetaria que permitirá la experiencia de la consciencia de unidad.

Vero Puse tu blog entre mis Favoritos para seguirte. Con el cariño de siempre, Ali.
ResponderEliminarGracias Vero por la permanente transformacion !abrazo Sole
ResponderEliminar