Estamos experimentando un profundo momento de cambio y transformación colectiva. Resistirse duele, colaborar asusta.
No hay una única o mejor herramienta para acompañar el cambio, hay muchísimas, pero la más valiosa es la que elijas y en la que confíes.
Estamos en condiciones de cuidar con más consciencia el modo en que se encuentran nuestro impulso evolutivo y nuestra pulsión preservadora, evitando que se neutralicen o pulseen boicoteándose uno a otra.
Las dos fuerzas equilibran nuestro modo de avanzar en la vida, se necesitan mutuamente, cuando nuestro modo de acción se impulsa más por las urgencias que por la consciencia, pueden confrontar haciendo difícil el avance.
Podemos evitar esta dificultad aumentando el equilibrio y el disfrute mientras creamos una realidad más consciente, desarmando modos de respuesta automáticos que no son elecciones personales sino parte del inconsciente colectivo que heredamos de nuestra familia y de nuestra cultura.
No hay una única o mejor herramienta para acompañar el cambio, hay muchísimas, pero la más valiosa es la que elijas y en la que confíes.
Estamos en condiciones de cuidar con más consciencia el modo en que se encuentran nuestro impulso evolutivo y nuestra pulsión preservadora, evitando que se neutralicen o pulseen boicoteándose uno a otra.
Las dos fuerzas equilibran nuestro modo de avanzar en la vida, se necesitan mutuamente, cuando nuestro modo de acción se impulsa más por las urgencias que por la consciencia, pueden confrontar haciendo difícil el avance.
Podemos evitar esta dificultad aumentando el equilibrio y el disfrute mientras creamos una realidad más consciente, desarmando modos de respuesta automáticos que no son elecciones personales sino parte del inconsciente colectivo que heredamos de nuestra familia y de nuestra cultura.
No hay comentarios:
Publicar un comentario